Qué es la corrosión y cómo evitarla

La corrosión es un proceso que provoca el deterioro de un metal como consecuencia de su interacción con el ambiente, generando una pérdida de sus cualidades. Por lo tanto, saber qué es la corrosión y conocer algunos consejos para evitar su aparición puede resultar de gran utilidad. En la práctica son muchas las empresas que se encuentran con un problema que puede llegar a generar importantes pérdidas económicas. Si no hace mucho hablábamos de cómo construir una caseta ahora veremos cómo prevenir y eliminar la temida corrosión.

En realidad la corrosión es una reacción química que tiene la capacidad de mermar la calidad del metal a través de un procedimiento en el que participan varios factores:

  1. El tipo de pieza o metal.
  2. Las condiciones ambientales.
  3. El agua.

Por ejemplo, las zonas que están cerca de la costa suelen sufrir mucho la corrosión debido a la salubridad del mar. La corrosión es un proceso de carácter natural mediante el cual los materiales buscan su propia forma y estado con el fin de encontrar una mayor estabilidad. Los gases y líquidos (de diverso tipo) involucrados determinan la velocidad de la corrosión, siendo por tanto los responsable de la evolución del estado del metal.

Si bien es un problema que atañe a todos los metales, afecta principalmente a aquellos que no son considerados como “nobles». En la actualidad la corrosión en la industria representa una de las principales preocupaciones del sector, tanto en términos económicos como en parámetros de seguridad, entre otros aspectos.

Cómo evitar la corrosión química

La corrosión no solo puede afectar a todo tipo metales sino que también puede darse en cualquier pieza o elemento, independientemente de su volumen. En este sentido, un diminuto foco de corrosión en un tornillo o pieza puede devenir en un problema de mayor envergadura.

Por ello, es necesario saber cómo evitar la corrosión química y tomar las medidas oportunas para disminuir sus efectos y consecuencias. Siendo importante también conocer los factores que favorecen la corrosión. A continuación os indicamos algunos consejos que pueden resultaros muy útiles para saber cómo eliminar la corrosión de los metales:

  • Utilizar materiales de primera calidad: recurrir a materiales con una fuerte resistencia a la corrosión como el acero inoxidable es sin duda la mejor manera de prevenir su aparición. Sin embargo, su elevado coste puede impedir en ocasiones su utilización.
  • Realizar un estudio de las condiciones ambientales: Si uno de los factores que influyen en el proceso de corrosión son las condiciones medioambientales, parece lógico determinar la necesidad de realizar un estudio exhaustivo acerca de la temperatura o humedad (entre otros factores ambientales) del lugar en el que se va a ubicar la edificación o instalación en cuestión. Y es que es bastante habitual por ejemplo la corrosión del acero por humedad. Hay algunos componentes (el zinc) como el que contiene el acero galvanizado para evitar la corrosión cuyo objetivo es precisamente disminuir el efecto de la humedad en el material.
  • Cuidar el diseño de los elementos: estudiar al detalle el diseño y/o forma de la edificación, evitando zonas en las que se almacene el agua o que propicien el contacto entre materiales incompatibles, es más que necesario si lo que se pretende es disminuir las posibilidades de que aparezca la corrosión.
  • Aplicar un recubrimiento: seguramente el remedio más extendido es el de aplicar un recubrimiento con el objetivo de evitar un contacto entre el metal y las sustancias que provocan la corrosión, es decir, usar una barrera separadora mediante una pintura o un esmaltado (entre otras alternativas que realice las funciones de protección del material.
  • Mantenimiento adecuado de las superficies metálicas: mantener limpias y secas las superficies metálicas y en general un mantenimiento periódico de las mismas evita su deterioro. Parece un consejo muy básico, pero resulta muy habitual no llevar a cabo este tipo de medidas.
  • Reparar daños con la mayor brevedad posible: relacionado con el apartado anterior, también es importante la reparación de posibles puntos en los que exista corrosión, puesto que esta tiene una gran capacidad de propagación. Resulta por tanto necesario restaurar aquellas roturas o golpes que pueda presentar el metal.

El Opalit

Opalit es una placa de forma trapezoidal que se presenta como la solución idónea para ambientes corrosivos. Opalit es una placa de poliéster reforzado con fibra de vidrio 100 % opaca. Se trata de una opción muy utilizada en la industria agroalimentaria, en aplicaciones industriales e incluso en el hogar y que además ofrece una resistencia y durabilidad considerable.

Entre las principales ventajas de la placa Opalit es que proporciona una magnífica resistencia a la corrosión, siendo capaz de soportar los gases de amonio (aspecto muy importante en la industria agroalimentaria). Además, la instalación de esta placa de poliéster reforzado con fibra de vidrio es relativamente sencilla y no supone un desembolso económico importante.

Cubiertas de acero

El acero es el nombre que recibe la alineación entre el hierro y el carbono, siendo precisamente el porcentaje de este último elemento el que lo diferencia con el hierro.

Existen multitud de tipos de acero, siendo al mismo tiempo un material que se encuentra en la corteza terrestre de manera abundante. Está considerado como un elemento estratégico y tiene una gran variedad de usos y utilidades.

Entre estos usos se encuentra la construcción, y es que el acero de bajo contenido de carbono es utilizado en varios elementos de las edificaciones, entre ellas, en las cubiertas. También es bastante usual encontrarnos con una cubierta de acero galvanizado o una cubierta de chapa de acero galvanizado y prelacado en las instalaciones industriales.

Las cubiertas metálicas o de aceros son estructuras que se emplean en la construcción para dotar a esta de una protección adecuada frente a las condiciones meteorológicas del exterior. Durante los últimos años, la utilización de este material en las cubiertas por parte de los arquitectos se ha convertido en toda una tendencia.

En realidad, las alternativas que ofrece el acero en las cubiertas son muy variadas, permitiendo una gran variedad de posibilidades. Quizá una de las más utilizadas son los paneles «tipo sandwich«, muy empleados en naves o edificios industriales en los que se pretende conseguir un buen aislamiento térmico.

Entre estas opciones también nos encontramos con las paneles y chapa imitación teja de acero, muy utilizadas en el ámbito del hogar por su alta durabilidad y por su estética. Otras alternativas son la chapa grecada, la chapa forjado y la cubierta Deck…,

La chapa grecada es un tipo de cubierta muy utilizada en edificios industriales y comerciales, siendo idóneas para tipos de construcción que no requieran un especial aislamiento térmico o en cubiertas que presenten curvas.

Destaca su alta capacidad de adaptación y su alta resistencia a la corrosión, ya que cuentan con un baño en zinc. Por otra parte, están disponibles en varios colores, por lo que también son muy empleadas por cuestiones estéticas.

La chapa forjado o forjado de chapa colorante es un sistema mixto en que se combina el acero y el hormigón, en concreto una chapa grecada de acero y una capa de hormigón que hace funciones de compresión. Destaca también por su gran adaptación a cualquier tipo de edificación y es una opción muy elegida por sus costes económicos.

Por último, la cubierta Deck son un tipo de cubierta muy empleado en obras industriales en las que es necesario una pendiente mínima entre el 1 y el 3%. Están formadas por una chapa metálica, un aislamiento acústico y un acabado con funciones de impermeabilizante.

Como habrás podido comprobar, la corrosión puede arruinar cualquier proyecto.